18 diciembre 2012 Barrio Meiggs donde se concentra la venta de juguetes en el sector poniente de la capital. fotos Rolando Morales

La fiesta navideña no solamente simboliza el nacimiento de Jesús, sino también para los niños especialmente, su llegada es sinónimo de “regalo”.

Los padres a la hora de adquirir un juguete  para su niño o niña deben tener en cuenta que además de captar su interés debe ayudarles también a desarrollar su parte cognitiva, afectiva, social y motora. Así lo indica la Dra. Militza Álvarez  Machuca, psicóloga de la Dirección de Niños y Adolescentes del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi”.

La Dra. Álvarez señala que los juguetes tienen un papel fundamental en la vida del niño(a). Estos deben fomentar la adquisición de habilidades blandas (destrezas que lo hacen competitivo: atención, concentración, memoria, aprestamiento, etc) y prepara para la vida adulta.

El juguete es uno de los primeros elementos simbólicos de relación del ser humano con el mundo externo. Un juguete es cualquier objeto o material que el niño utiliza en sus juegos. Por ejemplo: un palo, una hoja, una caja, una botella. Estos objetos pueden servir al menor para realizar infinidad de juegos de acuerdo a sus necesidades, talentos y etapa de desarrollo.

Por esta razón, los padres al momento de adquirir un juguete deben tener presente que éstos vayan de acuerdo con la edad del menor y sus preferencias. Además de ser agradable a sus sentidos y fomente la comunicación y el aprendizaje. Indica además que el juguete debe estar acorde con la edad del niño.

NO DAR DEMASIADOS REGALOS

La especialista advierte a los padres que el exceso de regalos puede llegar a ser contraproducente. La abundancia de “regalos” en la infancia no es nada favorable para la salud emocional del niño. El menor se vuelve inconforme y demandante poniendo de manifiesto su carácter egocéntrico.

Un niño con exceso en regalos mostrará consecuencias en su conducta a largo plazo, teniendo repercusión en su desarrollo emocional, el cual se encuentra en pleno desarrollo.

LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN LOS NIÑOS

La Dra. Álvarez señala que los niños necesitan estar activos para crecer y desarrollar sus  habiliades/capacidades. El juego es importante para el aprendizaje y desarrollo integral de los niños porque a través de sus actividades aprende a conocer las diferentes situaciones y actividades de la vida. El jugar constituye un medio de socialización y comunicación con el que los niños fijan relaciones con sus iguales aprendiendo a establecer vínculos.

RECOMENDACIONES:

La Dra. Militza Álvarez nos brinda algunas pautas acerca de los juguetes acorde a la edad del niño:

De 0 a 6 meses: juguetes que le ayuden a descubrir su cuerpo y a distinguir diferentes texturas, formas y colores. Los sonajeros, móviles de cuna, muñecos de goma, mordedores, alfombras con actividades, etc.

De 7 a 12 meses: El bebé empieza a explorar los objetos y a reconocer voces. Una buena alternativa son las  pelotas, muñecos de trapo, juguetes sonoros, tentetiesos, balancines y andadores.

De 1 año a 1 año y medio: Los niños a esta edad ya saben andar y reconocen las propiedades de los objetos. Los cubos para encajar y apilar, las bicicletas con ruedas y los cochecitos.

De 1 año y medio a 2 años: El niño habla y comprende, empieza a descubrir su entorno. Coches, bicicletas, pizarras, pinturas, instrumentos musicales, muñecas y animalitos.

De 2 a 3 años: Empiezan a sentir curiosidad por los nombres e imitan escenas familiares. Triciclos, palas, cubos, rompecabezas, pinturas, teléfonos y muñecas.

De 3 a 5 años: El niño empieza a preguntar, a aprender canciones y a jugar con sus amigos/as. Las  Bicicletas, pizarras, magnetófonos, cuentos, marionetas y muñecos articulados.

De 6 a 8 años: El niño sabe sumar y restar, leer y escribir. Monopatines, coches teledirigidos, juegos manuales, de experimentos y competenciad.

De 9 a 12 años: Complementos deportivos, juegos de estrategia, audiovisuales, electrónicos y experimentos.

Además al momento de adquirir el juguete debemos tener en cuenta las siguientes precauciones:

  • Que sea seguro. Debe estar confeccionado con materiales que no sean cortantes si se rompen. Los colores deben ser sólidos y no tóxicos.
  • Que sea simple. Esto  fomenta la gama de usos que se pueden hacer de él, desarrollando su fantasía y su capacidad simbólica.
  • Nunca comprar un juguete  para satisfacer un capricho momentáneo del niño.
  • Tener en cuenta que el exceso de juguetes acaba con la fantasía y produce aburrimiento.

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