Medicamentos que se venden en las farmacias o boticas han aumentado hasta en diez veces su precio real.

Uno de los mayores miedos de quienes sufren una enfermedad, es tener que comprar medicamentos costosos, y Piura no es ajeno a esta realidad, ya que la mayoría de medicamentos que se venden en las farmacias o boticas han aumentado hasta en diez veces su precio real.

La decana del Colegio Químico Farmacéutico de Piura, Marleny Escobedo Diaz, explicó que a causa del peligroso monopolio farmacéutico, la salud de la población estaría en riesgo.

El control del mercado farmacéutico significa un grave riesgo en el incremento del poder económico sobre la atención de la salud. Por ello es necesario que el Estado declare “el medicamento” como un bien de interés público, por ser esencial para la salud de las personas.

Lo que sucede en Piura también se observa en todo el país y en porcentajes mayores: un producto puede tener diferentes precios en diferentes farmacias; lamentablemente, por ser entidades privadas, pueden poner el precio del medicamento que mejor les parezca.

 

En el 2011, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud habilitó el “Observatorio de precios de medicamentos”, herramienta que tiene como objetivo transparentar la información para mejorar el acceso a las medicinas a la población.

“Todas las empresas farmacéuticas tienen el deber de registrar el precio, pero pese a ello la realidad a la hora de vender es distinta a como lo registraron”, explico Escobedo.

El expresidente del Cuerpo Médico del Hospital Cayetano Heredia, Victor Velarde, señaló que cuando más grande es una empresa y más puede ejercicio monopólico, puede especular con los precios y hasta con los nombres de los medicamentos perjudicando al usuario. Es entonces cuando existe una especulación dónde tiene que intervenir el Ministerio Público.

Los medicamentos que más consumen los piuranos, los precios varian considerablemente; por ejemplo, el ciprofloxacino (genérico) de 500 mg puede costar entre S/2,60 hasta S/5,90 como Cinaflox (marca); mientras que el ibuprofeno, de S/0,06, puede llegar a S/1,23 con el nombre comercial Dolomax (400 mg).

Cabe indicar que ambos productos tiene el mismo compuesto médico; solo varía el mombre comercial y laboratorio.

No respetan la ley

La especialista señaló que en los medicamentos que ofrecen el Minsa o EsSalud, el precio de digitación es muy bajo a lo que venden en las farmacias o boticas particulares, pero debido al desabastecimiento, la medicina no alcanza, obligando al usuario a recurrir a las empresas farmacéuticas.

Sin embargo, los vendedores farmacéuticos no muestran a los clientes la variedad de medicamentos ni sus precios, y solo ofrecen el del laboratorio más caro, pese a que la ley dispone que las tarifas sean mostradas al cliente para que tenga opción de compra.

“Hay una ley que establece que los medicamentos genéricos tienen que ser ofertados en todas la farmacias; es decir, las empresas deben tener abastecimiento del 50% de medicamento génerico y 50% del comercial”.

Nueva ley

Una ley de regulación de precios busca estabilizar los costos de productos tanto para farmacias como para los gobiernos.

Ante ello, el médico Victor Velarde indicó que es necesario crear una ley para que regule el precio de los medicamentos básicos, esto con el fin de evitar que las personas lleguen a pagar precios sobrevalorados por las medicinas.

“Se requiere con urgencia una ley que no solo regule los precios, sino también que esté en contra del contrabando y falsificación de medicamentos”, refirió el médico.

Manifestó que se tiene que normar y regular junto con la Digemid y el Ministerio de Salud los medicamentos. Si no se resuelve este problema, las farmacias harán uso de dominio en beneficio de sus intereses económicos.

Puntualizó que el Ministerio Público y la Fiscalía de Prevención del Delito sería un gran apoyo para intervenir a las farmacias que abusan en el costo de los productos farmacéuticos.

Asimismo, Escobedo refirió que en una economía de mercado, lo que tiene que promover el Estado es la competencia, y cuando no hay competencia, ¿quién se autoregula? Por ello la importancia de una nueva Ley.

Esta nueva ley evitará la concentración y distorsión del mercado farmacéutico. Se debe proponer una alternativa que garantice a la población medicamentos de calidad, accesibles y asequibles para su consumo.

Impacto en el trabajo

Escobedo también explicó que ante la consolidación de un solo grupo de grandes farmacias, los profesionales de la química farmacéutica tendrían un campo laboral limitado, lo cual también podría influir el rango salarial y los derechos laborales.

“En Piura solo hay 443 químicos farmacéuticos, y si ante la presencia de una concentración de farmacias, tener un puesto laboral sería complicado”, mencionó la especialista.

Respecto a las boticas independientes, dijo que cada vez son menos porque una farmacia de un barrio solo compra cantidades suficientes para abastecer su farmacia, mientras que las cadenas pueden abastecerse con productos porque obtienen mejores precios de compra.

 

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